Hoy muchos adolescentes pasan gran
parte de su tiempo frente a pantallas.
Aunque la tecnología ofrece grandes beneficios, también ha reducido las oportunidades de interacción social cara a cara.
Por esta razón, cada vez más jóvenes presentan dificultades para:
● iniciar conversaciones
● mantener relaciones de amistad
● expresar emociones
● resolver conflictos
Las habilidades sociales son esenciales para construir relaciones sanas, desarrollar liderazgo y enfrentar la vida adulta.
Por eso, cada vez más padres buscan programas que permitan a sus hijos entrenar estas competencias en entornos guiados y seguros.
